lunes, 4 de julio de 2011

Es muy duro hacer deporte

Hacer deporte es bueno para ejercitar el corazón, liberar endorfinas y de paso lucir mejor cuerpo, estoy de acuerdo en todo pero sinceramente por qué diablos cuesta tanto hacerlo. Es una lástima que tareas tan dignas como una tarde de compras o unas cañitas con las amigas no supongan los mismos beneficios, de hecho yo creo que se liberan mas endorfinas que corriendo campo a través, aunque si que es verdad que los efectos colaterales no son iguales cuando nos miramos al espejo.

A mi personalmente me cuesta mucho, admiro a esas mujeres que se arman la bolsa de deporte a  primera hora de la mañana porque no lo he hecho nunca. A la hora que voy yo ya está el típico grupo de aficcionados a hacer pesas, todos ellos con brazos como jamones y bronceados, vergüenza me da ponerme al lado con mis bracillos de Betty Spaguetti y mi blanco natural, pero allá voy a hacer mis ejercicios de pesas, esas mismas que ellos levantan con un dedo.

El otro motivo de vergüenza en el gimnasio es lo horrorosa que me pongo cuando llevo un rato de esfuerzo físico,  en mi caso procuro ir sin maquillaje y se me pone la cara de un color rojo tomate al punto para hacer pisto que creo que no es la mas adecuada para que me invite George Clooney a un Nespreso. Desde luego en esas condiciones y en ese gimnasio no encuentro ni a mi principe azul ni a mi rana verde  tampoco.

A pesar de mis quejas, es verdad que en el ultimo año me siento mejor y me veo mejor pero a pesar de todo aun espero con anhelo que la ciencia avance lo suficiente y que invente alguna pastilla mágica que supla todo el esfuerzo de ir al gimnasio y similares, eso y que de paso hagan realidad la teletransportación.

domingo, 3 de julio de 2011

Mujeres adictas a los cosméticos

Confieso que tengo adicción a los cosméticos, creo que desde siempre, como suele ocurrir con todo tipo de adicciones no es barato y he de decir que una vez que se me ocurrio valorar mi patrimonio potinguil, deje de seguir de contar cuando vi que el arsenal reunido superaba los mil euros. No he vuelto a hacerlo desde entonces ni creo que lo haga en un futuro.

Lo peor de todo es que al menos en mi caso me gusta todo y no le hago ascos ni a la sección de perfumería de Mercadona y alguna que otra vez he hecho mis incursiones en el mundo de la cosmetica "do it yourself " con poco éxito sea dicho de paso, de forma que mi mas logrado creación fue un exfoliante corporal resultante de la mezcla de un gel que no usaba junto con sal de cocina.

A pesar de mi poco éxito con mis inventos potinguiles he de confesar que al menos eran poco peligrosos, como mucho lo peor que podía pasar es tener las manos amarillas por culpa de exceso de autobronceador y pasearme por ahi con las manos naranjas durante  varios días y tener que responder con algo de vergüenza a las preguntas de los demas sobre que fue lo que paso para que mis manos tuviesen ese color naranja tan poco favorecedor.

Ese es el otro efecto colateral, las preguntas de los demas acerca de los efectos de la experimentación potinguil. Si bien un maquillaje poco favorecedor se elimina al llegar a casa, el resultado amarillo piolin de un tinte casero va a durar como poco hasta que la peluquera nos de cita,  no digamos la cara de color rosa chicle porque un dia decidimos que una exfoliación en profundidad, y claro mas que un cutis mas joven lo que conseguimos fue que durante una semana pareciesemos las primas de la cerdita Peggy.

Por todo ello mi mas sincero agradecimiento a todos los fabricantes de cosmeticos y desarrolladores de nuevos productos  que constantemente idean cosas que se sobrepasan nuestras expectativas y que ademas nos dan la esperanza de que mantendremos la piel hasta los 100 años como poco, igual nos salen arrugas pero la ilusión que nos hace abrir una crema nueva de noche o un serum no lo iguala a veces ni una cita con George Clooney,  bueno con George Clooney si pero igual nos hace mas ilusión que una cita con el vecino rubio sueco de veintipocos que está de erasmus en nuestro edificio.